Comas, en la periferia norte de Lima, es sede de un nuevo enfoque para la prevención del dengue. El Ministerio de Salud de Perú lidera el programa, en colaboración con la « World Mosquito Program », el «Puerto Rico Science, Technology and Research Trust» y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. Los delegados comunitarios están ayudando a los vecinos a comprender el método « Wolbachia » de la « World Mosquito Program » y por qué es importante. Esta colaboración está desarrollando las competencias técnicas, los sistemas y el liderazgo local que Perú necesita para gestionar el programa por sí mismo. El éxito se medirá en el número de familias que ya no teman a una enfermedad que ha afectado al país durante décadas.
Convivir con el dengue en Comas
En el bullicioso barrio de Comas, situado en las estribaciones de los Andes, en el extremo norte de Lima, está tomando forma un nuevo enfoque para combatir el dengue.
Para muchas familias, las enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, forman parte de la vida cotidiana en esta comunidad tan densamente poblada. Perú registró más de 271 500 casos de dengue en 2024 y otros 39 000 el año pasado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras el país seguía haciendo frente a uno de sus retos de salud pública más persistentes.
«Empecé a tener dolores de cabeza, dolor detrás de los ojos y fiebre», recuerda Alicia Lurdes Bravo Yupanqui, delegada comunitaria y estudiante de Derecho en la Universidad César Vallejo que vive en la Zona 6. «Era un dolor corporal muy intenso. No te apetece comer nada, tienes náuseas... Aquellos días se hacían eternos».
La recuperación del dengue cambió la forma en que Alicia veía a su comunidad. Hoy en día, se basa en su propia experiencia para ayudar a sus vecinos a comprender tanto la amenaza que supone la enfermedad como la reciente introducción de mosquitos « Wolbachia » en Comas.
«Lo que más me motiva es preocuparme por el bien común de nuestra comunidad y ver cambios positivos en mi país», afirma.
Un programa dirigido por el Ministerio de Sanidad de Perú
Pero el trabajo que se está llevando a cabo en Comas va más allá de la simple respuesta a los brotes de dengue. También tiene como objetivo garantizar que Perú pueda, algún día, dirigir de forma independiente todos los aspectos del método « Wolbachia ».
Creada en 2025, esta asociación está desarrollando los sistemas, los conocimientos técnicos y el liderazgo local necesarios para aplicar el método « Wolbachia » de la « World Mosquito Program » (WMP), con el objetivo a largo plazo de crear una capacidad consolidada, soberana y autosuficiente dentro del Estado peruano.
Bajo la dirección del Ministerio de Salud de Perú (MINSA), el programa reúne al Fondo de Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico (PRVCU), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), expertos técnicos de WMP y diversas organizaciones sanitarias nacionales. Juntos, trabajan para reforzar la capacidad de Perú para prevenir el dengue mediante una innovación en salud pública sostenible y dirigida a nivel local.
Ganarnos la confianza, conversación a conversación
A través de conversaciones con los pacientes en parques y comedores comunitarios, Alicia ha contribuido a convertir la curiosidad y la desconfianza en la confianza de la que depende el éxito de cualquier programa de salud pública.
«A veces, la gente oye hablar del dengue y piensa que no es nada», explica. «Pero puede dejarte muy enfermo, o incluso matarte».
En las colinas desérticas de la vecina Zona 4, Carmen Luz Estrella Paz ha asumido un papel similar.
A raíz de una dolorosa experiencia familiar con el dengue, ha convertido la prevención de la enfermedad en su misión personal, respondiendo a preguntas, desmintiendo rumores y ayudando a los vecinos a adoptar un método que, en su opinión, salvará vidas.
Hace varios años, su sobrino enfermó gravemente de dengue grave. Por aquel entonces, los casos apenas empezaban a aparecer en Lima y la información sobre la enfermedad era escasa. A medida que su estado empeoraba, fue ingresado en el hospital. Carmen aún recuerda el miedo que sintió su familia, convencida de que, si el tratamiento hubiera llegado un poco más tarde, el desenlace podría haber sido muy diferente.
«No podemos ignorarlo», afirma. «El mosquito no pierde el tiempo. Encuentra el lugar perfecto para poner sus huevos».
En la actualidad, Carmen colabora con los líderes comunitarios y las autoridades sanitarias para reforzar la prevención del dengue en su barrio, ayudando a los vecinos a comprender tanto los riesgos que plantea la enfermedad como los beneficios del método « Wolbachia ».
«Esto me preocupa profundamente, y quiero evitar que les pase a mis vecinos, a mi familia y a mi comunidad», afirma.
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Fomentar la capacidad a largo plazo de Perú
Para Isabel Alarcón, responsable del Sistema de Gestión de Incidentes del Plan « Wolbachia », el liderazgo de la comunidad ha sido fundamental para el éxito del programa.
«Llevamos muchos años luchando contra el dengue», afirma. «Conocer un método natural que hace especial hincapié en la participación de la comunidad y trabajar en estrecha colaboración con el Ministerio de Sanidad nos ayuda a comprenderlo y a adaptarlo a nuestra realidad local».
Compartir conocimientos de esta manera contribuye a garantizar que el programa pueda continuar mucho después de que los socios internacionales se retiren. En lugar de depender de una presencia internacional permanente, la colaboración está fortaleciendo el sistema de salud pública de Perú, desde las autoridades y organismos reguladores nacionales hasta los promotores de salud que trabajan directamente en las comunidades.
Si tiene éxito, Comas podría demostrar cómo los países desarrollan las capacidades, la confianza y los conocimientos técnicos necesarios para dirigir sus propios programas de prevención del dengue a largo plazo.
Para Alicia, sin embargo, el éxito se mide de una forma más sencilla.
Esto significa que habrá menos familias que sufran el miedo que ella sintió en su día y más comunidades protegidas frente a una enfermedad que lleva demasiado tiempo afectando a Perú.
«Creo que el impacto que tendrá en mi querido Perú traerá resultados positivos», afirma. «Y que podremos controlar el dengue sin que la gente pierda la vida».

